Por si vas de compras para San Valentín

Pronto llega el Día de San Valentín y visitar tu comercio favorito, no será una opción. Para ti que lo celebras es casi una obligación.

Aunque festejamos las Navidades más largas del planeta, las ganas de seguir regalando y regalándonos siguen inmunes a la huella de carbono y este domingo tienes otra muy buena excusa.

Pero cuando a la protección ambiental nos ayuda a ahorar unos cuantos pesos, la cosa cambia. Aún así, es difícil, sumamente difícil, decirle no a los centros comerciales, mucho menos cuando la amistad y el amor están en juego. (Sarcásmo)

Honestamente, eso de conjugar la conservacion ambiental y economia personal (y familiar) tiene sus trucos. Para lograrlo, te cuento lo que a mí me funciona en ocasiones.

Bodega Blush 1

#1. Pasea el producto cuanto puedas

Una vez tengo el artículo en las manos, lo paseo un rato. Esto me ayuda a pensarlo mejor, verificar si la persona a la que le pienso regalar ya lo tiene, mirar bien su calidad, ver su procedencia y considerar cosas que realmente puede necesitar.

#2. Resuelve tus deudas

No hay cosa más molestosa que siempre estar pensando en pagar las deudas.

Pero tampoco hay que olvidarlas y ser la muestra viviente de “la última la paga el diablo”

Si lo que tienes en las manos es algo que sabes que le encantará y lo tienes que dejar porque no tienes el dinero, ya sea en cash o en tu ATM, te aconsejo respirar profundo y, tan pronto tengas el valor, suéltalo.

Lo más importante: no regreses a él. A lo mejor sea más tedioso que dejar a un ex, pero puedes hacerlo. Mucho menos compres con tarjeta de crédito o dejes de pagar algo para comprar un gusto. Muchas veces, un detalle sencillo hace el trabajo y, a lo mejor, le gusta más.

#3. Regala experiencias

Es un momento especial, y se regala lo que a la otra persona le encante. Pero no por eso vas a obsequiar lo mismo cada 14 de febrero. En vez de eso, compra entradas a un concierto u obra teatral, pasajes a Vieques o alguna oferta para cenar local. La idea es disfrutar, ya sea porque lo celebras con tu pareja o con tus amistades.

#4. No es un shopping spree para ti

Muchas veces movidas por la creencia de que tenemos derecho de comprarnos todo para así quedar perfectamente combinadas, nos llevamos a medio planeta por delante. Además, —como mujeres— a veces recurrimos a la realidad de que trabajamos mucho y nos merecemos consumirlo todo, sin gota de control.

Cuando pensamientos como estos intentan justificar mis ganas de parar en el mall más cercano, trato de pararlos, analizar si realmente lo que me estoy vendiendo es una razón de peso para gastar hasta lo que no tengo y continuar coleccionando cosas.

#5. Encuentra el “defecto”

Muchas veces lo mejor es verificar detallada y minuciosamente lo que vas a comprar. No es encontrarles el lado negativo a las cosas, es encontrar una excusa para no ceder a la compra, como una suela mal pegada, un amarre incómodo o un upper leather en el zapato que tanto te ha gustado. A nadie le interesa recibir un regalo de mala calidad.

Si eres de las que tiene otros consejos para salir de compras pensando en tu bolsillo y en el planeta, compártelos en los comentarios.

Claudia Hilario

Fundadora y Editora

Dominicana criada en Puerto Rico. Le encanta la pizza y la cerveza fría, casi tanto como el chocolate caliente. Prefiere el maquillaje relativamente sencillo y trata de reusar y reciclar mucho de lo que va a parar a su casa. Trabajó por 10 años en GFR Media como editora y reportera de Suplementos Primera Hora.

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