Tequila: lecciones y papelones más allá que textear a tu ex

“¡Órale, comadres!” En este National Tequila Day la expresión méxicana va por la casa y más les vale a ustedes tener su tequila al lado para darse aunque sea un shot.

Para bien o para mal, el tequila nos ha dejado recuerdos inolvidables; nos ayudó a hacer amigos los jueves y viernes luego del trabajo, nos acercó al chinchorro “El Quenepo” en Santurce dónde los shots eran bien baratos, nos hizo creer que podíamos manejar cualquier cantidad de alcohol en nuestra sangre, y algunas de las decisiones o acciones más imprudentes también fueron gracias a él.

Bueno, y a la cerveza, porque cuando una se da un shot al lado también más te vale tener una cerveza. La típica, una Corona, pero ahora, cuando has probado y probado te quedas con la que más te gusta y te sienta mejor. Igual que el tequila.

Este destilado —que solamente se produce en el estado de Jalisco en México o algunos autorizados y que viene del agave azul— sin embargo, ya no es mi primera alternativa. De hecho, los cócteles que tienen esta base alcohólica los detecto desde el primer sorbo y muy pocas veces los termino. ¿La razón? las resacas horribles, el temido hangover con  tequila.

Y lxs que lo han vivido, saben de lo que hablo. Es ese sabor tan particular que en vez de ser placentero te recuerda a ti todas las veces devolviendo hasta los ácidos más ácidos de tu sistema digestivo. De eso es lo que hablo.

Ahora, uno o dos shots no se los niego a nadie 😉 Pero hasta ahí, por favor.

Además acá no estoy para sacarle los trapos sucios a un destilado que me dio tanto, sólo porque a veces se me olvide la manera correcta de beber alcohol, que es con moderación.

En vez de eso, repasemos lo que nos puede dar el tequila; las lecciones o papelones, cuando el amor por él ha sido real:

  1. Desinhibición: la timidez sale a pasear y te deja a ti y a tu lado más elocuente, aunque con la lengua pesada, creyéndote la película.
  2. Enfoque: de repente, eres una experta en matemáticas. No te confundes al pagar la cuenta porque sabes que si los shots están a $1.00 lo puedes manejar.
  3. Conexión: la unión entre jevas es la correcta; tu amiga, que bebe menos que tú, guía tu carro y te deja a salvo (aunque sea dentro de tu mismo carro) y ella busca cómo llegar a la suya. Tú te enteras al otro día, ya en la tarde.
  4.  Voluntad: aunque al principio sabes que el shot es intimidante y dudas de tu aguante, la sal y el limón en tu cabeza son dos ingredientes muy respetables. Deben serlo.
  5. Seguridad: no hace falta echártelas, pides lo que quieras cuando quieras, pero sabes que cuando el plan es impresionar, pides un tequila reposado o el añejo.
  6. Papelones: también te desinhibes para lo que no hace falta, como para textear, llamar a tu ex o llorar por ese que no vale ni un shoot y en frente de tus amigas. #papelón.
  7. Vida social: si no hubiera sido por esas rondas de shots interminables cuando estabas en la universidad y tenías un part-time, es probable que ni te interesaría beber socialmente. Así que ¡gracias tequila!
  8. Determinación: cuando piensas en beber en serio, sabes que no te visualizas con un cóctel. Te vez dándote un “tequilazo”, whisky neat,  coñac o cualquier destilado con 40% de alcohol por volumen.
  9. Recuerdos: cuando te emborrachas con tequila, a lo mejor devuelves en los lugares menos indicados; en el carro de alguien, en un restaurante, en la acera… los papelones pueden ser muchos e inolvidables.
  10. Experiencia: si bebes mucha tequila, de seguro ya sabes el protocolo: pasar la llave o pedir un Uber, comer, beber mucha agua, dos aspirinas y dormir 75 horas. Vas a estar bien.

Y hasta aquí las 10 cosas que podrías añadir a tu vida si tu amor por el tequila es real.

Ahora a celebrar este National Tequila Day subiendo tu foto a Instagram o Facebook con el #NationalTequilaDay #BodegaBlush y brindemos.

¡Salud!

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