Salir a pasarla bien y consumir alcohol no es lo mismo para una mujer que para un hombre. Cuando vamos de bar hopping hay cosas que nosotras hacemos sin pensarlo mucho y como respuesta a la cultura del acoso y el machismo en la que los  hombres y nosotras hemos crecido.

#1. Antes de salir de un bar, ya tenemos las llaves del carro en la mano para no perder tiempo buscándola cuando lleguemos al parking. No nos descuidamos ni hangueando.


#2. En el camino, (de un bar a otro y si vamos solas) hemos adoptado la costumbre de simular que hablamos con alguien por el celular para evitar que un pervertidx nos rapte. Nos gusta esa responsabilidad de persuadir y evitar que cometan un delito por nuestra culpa.


#3. Si en el lugar fancy hay valet parking y sabes que saldrás tarde de allí, pagas los $15 sin remordimiento. Es evitar una violación o darte dos copas más. Tú decides.


#4. Tienes bien claro que embriagarte hasta la inconsciencia ya no es lo tuyo. Justo cuando tus amigos siguen bebiendo, ya vas por tu tercer vaso de agua, estás ready para los munchies y llegar a tu casa. Si quieres algo por lo que arrepentirte al otro día, te acuestas con el maquillaje. Hasta ahí.


#5. Cuando pides una cerveza en el bar, en ocasiones dudas de si bebértela en la botella o pedir un vaso. Ya, aunque hay hombres que también lo hacen, eso de dudar a nosotras nos pasa con frecuencia. Lo sabes.


#6. ¿Salir sóla a beber? Ni que fueras alcohólica o estés en la depresión. Mínimo debes tener una excusa, mas allá de que te gusta salir de tu casa y cambiar de ambiente. Por esas cosas te dicen que “andas suelta como…” ¡Tu lugar es amarrada! Y si te pasa algo, te lo buscaste.


#7. Le texteas a tu mejor amiga o dejas un mensaje para que sepa en dónde estás o con quiénes. Esto lo haces para ayudar a la Policía en tu propia búsqueda. En serio que ha pasado.


#8. Te molestas si tu pareja no te llama o textea y ya son las 4:00 a.m. y no apareces. Si él no vive en una burbuja, sabe que te puede haber pasado algo, y lo menos que deseas es que te protejan pese a las millas de distancia.


#9. La culpabilidad es normal desde que eres madre y tratas de balancear tus salidas con este nuevo rol. Prueba de esto es que buscas el mejor lugar y ambiente para dejar a tus pequeños y si no es así, te quedas viendo Netflix.


#10. Si otrx cliente en el lugar comienza a insinuarte cosas y hostigarte, tu grupo de jevas sale en tu defensa. Tampoco falta la que se hace pasar por tu pareja, para cortar el asunto rápido. No hay manera de que alguien así se vaya contigo, ever.

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